¿Cómo nos relacionaremos con los robots en el futuro?

¿Cómo nos relacionaremos con los robots en el futuro?

La relación entre los hombres y las máquinas es cada vez más frecuente en más ámbitos de nuestra vida. Ante la llegada masiva de los robots en muchos campos, ¿Qué ocurrirá con los humanos? ¿Qué retos tenemos por delante?

En A golpe de bit analizamos el avance de los robots y cómo cambiarán la sociedad en un futuro cercano

Las distintas revoluciones industriales se suceden. Si hace poco hablábamos en este mismo programa de la Industria 4.0 o 5.0, algunas compañías, como la empresa tecnológica norteamericana Accenture, hablan ya de la Revolución X.0 o ‘Revolución Industrial Equis’, letra que alude a una aceleración constante, con rapidísimos e imparables avances tecnológicos.

Así lo explica en ‘A golpe de bit , su Managing director de crecimiento, estrategia e innovación, José Luis Sancho, quien señala que “se está produciendo una convergencia de un montón de tecnologías del mundo digital que pasan al mundo de la industria, y estas tecnologías nos llevan a una aceleración mucho más rápida de lo que son los cambios en la industria”.

 “Me refiero, por ejemplo, al 5-G y la conectividad, a los gemelos digitales -productos digitalizados desde su fase de diseño y producción- , la sensorización, Inteligencia Artificial o ciberseguridad en las fábricas, o la Realidad Aumentada.”

El director de economía de la Fundación COTEC para la innovación, Aleix Pons, señala en este programa que “con las revoluciones industriales anteriores el volumen de empleo se ha incrementado en términos absolutos y la mejora del nivel de bienestar y la extensión de los derechos sociales no se entiende sin ellas, por lo que el balance neto de los distintos avances industriales ha sido positivo”. Sin embargo, “ahora seguramente tenemos que replantearnos, cara al futuro, algunas de las cosas que estamos haciendo”

EL HOMBRE Y LA MÁQUINA

La relación entre los hombres y las máquinas es cada vez más frecuente en más ámbitos de nuestra vida. Las máquinas, ‘Mis androides’, cada vez se asemejan más a los hombres y los hombres se aproximan, cada vez más, a las máquinas, a un mundo virtual. Ahí también se produce otra convergencia que avanza de forma exponencial.

“Los robots son una herramienta más que podemos utilizar a diario y tenemos ya varios casos de usos con ellos. Por ejemplo, ya están implantados en tiendas reales donde ayudan a contar el material, hay robots de protocolo que asisten a las personas a tomar determinadas decisiones, y de aquí a poco tiempo, los robots serán la solución para ayudarnos ante la falta de enfermeros y la presencia, cada vez mayor, de personas de avanzada edad”, explica Francesco Ferro, Consejero Delegado de Pal Robotics.

UN ALTER EGO DIGITAL

Ante la llegada casi masiva de los robots en muchos campos, ¿qué ocurrirá con los humanos? El director de transformación de Securitas Seguridad y profesor de IA de Universidad Nebrija, Carlos Rebate, señala que “en un mundo intangible y desmaterializado; vamos hacia una digitalización de las relaciones y del propio yo y progresivamente vamos a vivir cada vez más en espacios digitales”. “Aunque lo físico va a seguir teniendo su espacio, nos vamos a sentir cada vez más cómodos en un alter ego digital”.

¿Como nos relacionaremos con los robots en el futuro?

Los expertos pronostican que viviremos las relaciones laborales y personales cada vez más en espacios virtuales. La relación entre los hombres y las máquinas es cada vez más frecuente en más ámbitos de nuestra vida.

Por su parte, Francesco Ferro, desde PAL ROBOTICS, asegura que “La empresa debe jugar un papel importante en todo esto, y se está democratizando cada vez más el acceso a la tecnología. La idea es formar a las personas en toda la parte tecnológica, pero a cada uno en lo que más le interese, porque todos estos temas ya son accesibles”.

¿Nos quitarán el empleo?

Un estudio de la consultora McKinsey Global Institute pronostica que, en el año 2030, entre 400 y 800 millones de personas van a ser desplazadas por la automatización.

En este programa de ‘A golpe de bit ’ abordamos cómo debe ser la respuesta ante la amenaza que supone la llegada de las máquinas. ¿O deberíamos ver esta realidad como una oportunidad? Una nueva forma de fortalecer y potenciar todo aquello que nos distingue de los robots, esos robots colaborativos que vienen para quedarse y que, dentro de no mucho, nos acompañarán en nuestro día a día.

 A golpe de bit – Mis androides (II) – 19/05/21 escuchar ahora reproducir audio30.05 min golpe de bit – Mis androides (II) – 19/05/21 – escuchar ahora.

Las personas menos cualificadas, con menores ingresos y los habitantes de municipios más pequeños los que más miedo tienen de perder su empleo por la automatización. Aleix Pons, director de economía de esta de la Fundación Cotec, afirma que en relación a la percepción social de la innovación que “nos interesa apelar a las instituciones, a nuestros representantes políticos y a nuestros interlocutores sociales para que nos ayuden a prepararnos para este
futuro, porque, de nuevo, el sistema educativo no está bien orientado, la formación continua llega a un porcentaje muy limitado tanto de desempleados como de trabajadores en activo y estas cuestiones no están en el centro del debate público”.

¿Sustituir o mejorar al humano?

Son muchos los retos que hay que afrontar con el cambio de paradigma social que estamos viviendo. Para estar preparados y afrontar esta revolución que protagonizarán las máquinas y la tecnología en nuestras vidas. José Luis Sancho, desde la multinacional tecnológica Accenture, ve la llegada de las máquinas como una oportunidad porque “muchas de las tecnologías no están pensadas para sustituir al humano sino al revés, son para aumentar la capacidad de las personas, de los puestos de trabajo y para que podamos cubrir esos puestos de una manera mucho más eficiente”. Además, añade que “es un cambio en el tipo de trabajo, más que la desaparición del tipo de trabajo”.

Con la llegada de los robots, la posibilidad de trabajar menos es real: “Sí que hay una posibilidad de que trabajando menos produzcamos más. Podemos generar más riqueza con menos personas, pero creo que no vamos a ser capaces porque vamos a querer hacer siempre algo que nos motive intelectualmente o un nuevo reto que nos planteemos como especie”, asegura Carlos Rebate, profesor de la Universidad Nebrija.